Desde octubre de 2019, el Parc Samà se ha convertido en un refugio de esperanza para la tortuga mediterránea Testudo hermanni hermanni, una especie autóctona fuertemente amenazada. Gracias al Plan de Conservación impulsado junto al Departament de Territori i Sostenibilitat y en colaboración con el Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña (C.R.A.R.C.), ya han nacido 80 tortugas en nuestras instalaciones.
Las diez últimas crías han llegado hace apenas unos días, coincidiendo con una fecha muy especial: la Diada del 11 de septiembre. En esta latitud, es habitual que los nacimientos se produzcan en torno a esa jornada, lo que añade un valor simbólico a este acontecimiento.
Al nacer, las tortugas miden apenas 5 centímetros. Pero bajo el cuidado experto del equipo del Parc Samà, crecen hasta convertirse en ejemplares fuertes y robustos, listos para ser reintroducidos en espacios naturales protegidos de Cataluña como el Parc Natural de Montsant, el de Cap de Creus o de Els Ports.
Cada nacimiento es un paso más hacia la recuperación de esta especie emblemática. Al liberar a las tortugas en su hábitat natural, como ya se hizo con sus progenitores, contribuimos activamente a revertir su desaparición y a reforzar la biodiversidad de nuestros ecosistemas.
