Año Albéniz en Parc Samà

160 aniversario del nacimiento del genio del romanticismo musical

Coincidiendo con el 160 aniversario del nacimiento de Isaac Albéniz el 29 de mayo de 1860 en Camprodón (Gerona), el parque le rinde homenaje con diferentes actos vinculados con el romanticismo en todos los ámbitos especialmente en jardinería y música.

La música de Isaac Albéniz sonará todos los días en el invernadero, donde se exponen copias de las partituras de algunas de sus grandes obras.

Una manera de sentir y concebir la naturaleza

El Romanticismo es un movimiento cultural que da prioridad a los sentimientos frente a la razón, una manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y el ser humano.

En España se desarrolló a finales del siglo XIX y primeros del XX, y dejó su impronta en literatura, la pintura y la música, también en jardinería: Parc Samà es un claro ejemplo de jardín romántico. Les invitamos a que hagan un viaje en el tiempo y sientan como en el romanticismo, disfruten de la visita

Participa en el Concurso Jóvenes Talentos

Queremos que des rienda suelta a tus dotes musicales, con el instrumento que tengas a tu alcance, y que interpretes una obra del gran Isaac Albéniz.

Grábate en tu casa y comparte el vídeo en Facebook, Twitter o Instagram mencionando a @ParcSamà y con la etiqueta #AñoAlbéniz.

El invernadero de Parc Samà

El invernadero de Parc Samà

10 datos sobre Albéniz

Debutó como concertista a los cuatro años en el Teatro Romea de Barcelona con una fantasía sobre vísperas sicilianas de Verdi.

Es el compositor español más importante del siglo XIX.

Sus primeras composiciones están influenciadas por las obras de Chopin, Liszt y la música centroeuropea de la época.

Fue discípulo de Felipe Pedrell, musicólogo y compositor, principal promotor del despertar de la música española en la época.

“Suite Española” (1896) es su obra cumbre, y representa el mejor momento de su trayectoria como compositor, también de la composición para piano de la historia de la música. Esta obra se encuadra dentro de la corriente nacionalista relacionada con el romanticismo, sus piezas son Granada, Cataluña, Sevilla, Cuba, Cádiz, Asturias, Aragón y Castilla.

Compuso la melancólica barcarola Mallorca durante sus viajes a Mallorca con Enrique Granados. Vivió de manera estable en Barcelona, Madrid, Londres, París y Niza.

Virtuoso del piano, instrumento al que le dedicó lo mejor de su creatividad como compositor, dejó también obra lírica, como la ópera “Pepita Jiménez” (1895), su favorita.

Apasionado por el teatro, produjo zarzuelas, óperas, canciones y otras músicas de índole vocal o escénica, llego a fundar una compañía propia de zarzuela.

Tuvo gran relación con el Modernismo, mantuvo amistad con muchos de sus exponentes principales; también un enamorado del wagnerismo, vigente en el Modernismo, fue socio en la Asociación Wagneriana de Barcelona, creada en 1901 en el local de Els Quatre Gats.

A la muerte de Isaac Albéniz y a petición de su esposa, Rosina Jordana, su gran amigo Enrique Granados termino la última obra de Albéniz «Azulejos“.