Fue promovido por Salvador Samà i Torrens, marques de Marianao y heredero de una familia catalana afincada en Cuba, quien en 1881 le encargó el diseño a Josep Fontseré, autor del Parque de la Ciudadela de Barcelona, y fue ayudado por Antonio Gaudí cuando todavía era estudiante, recuperando así el ambiente exótico y lo colonial de la isla de Cuba. Se considera una de las mejores muestras de jardinería romántica del siglo XIX.
El jardín cuenta con las antiguas caballerizas, edificio de gran valor artístico y construidas en 1890, destinadas albergar los caballos de la familia Samà.
Su interior tiene un pasillo y a ambos laterales hay doce cubículos para los caballos, separados entre ellos por tabiques de obra y cerrados por rejas de madera. Es un espacio amplio y diáfano con numerosas ventanas altas para una correcta ventilación dotando de funcionalidad y grandeza a las cuadras del Marquesado de Marianao.
En este espacio único es donde podrás descubrir y disfrutar del Belén del Parc Samà, que este año ha cambiado de ubicación.
Una Navidad en contacto con la naturaleza y con la historia pensada para toda la familia.