Los gavilanes son animales fascinantes, pero también son vulnerables a muchos factores que pueden alterar el rumbo de su dirección, provocando en algunos casos su desorientación: tormentas, cambios bruscos de clima, alteraciones de su hábitat o problemas de salud como infecciones y enfermedades neurológicas.
El pasado lunes 17 de febrero, el equipo del Parc Samà, encontró un ejemplar de gavilán común Accipiter nisus, que parecía desorientado y no era capaz de volar.
El gavilán común, rapaz de pequeño tamaño, es un ave forestal que se ha especializado en la captura de otras aves tan diminutas como carboneros y herrerillos, muy abundantes en el Parc Samà. Esta habilidad requiere una gran adaptación al medio que le facilita su movilidad en el espesor de los bosques; por este motivo tiene unas las cortas y redondeadas con una cola particularmente larga, que le permite una impresionante capacidad de maniobra.
El equipo de trabajadores del Parc Samà identificó a este gavilán, sorprendentemente inmóvil que permitía su acercamiento. Al darse cuenta de este comportamiento poco habitual y extraño, llamaron a los agentes del SEPRONA para su recogida y reubicación en un centro de fauna especializado en el tratamiento y la rehabilitación de animales salvajes que han visto disminuida la capacidad para vivir en su hábitat natural.
Como siempre desde el Parc Samà seguimos apostando por la vida silvestre y la conservación de la biodiversidad