Como todos los años, Halloween llega al Jardín Histórico del Parc Samà, y lo hace con una oferta para todos los públicos, especialmente para las familias.
Los fines de semana, a partir del 12 de octubre y hasta el 3 de noviembre de 12:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00, las antigua caballerizas de 1889 se convierten en la casa de Deimo, que este año ha invitado a Nerea, una de las mejores brujas hechiceras.
Los visitantes que se atrevan a cruzar los portones de las Caballerizas de Deimo pronto descubren que la realidad y el tiempo se distorsionan. Los pasillos parecen interminables y cambian de forma, mientras que los ecos de cascos y susurros de antiguas maldiciones retumban en el aire.

Cualquier persona que ingrese es puesta a prueba, enfrentándose a sus mayores temores y a monstruos invocados por los hechizos de la bruja Nerea. Sin embargo, algunos afirman haber visto pistas dejadas por antiguos habitantes que buscaron deshacer la maldición, revelando secretos ocultos que podrían ser la clave para escapar de este laberinto embrujado. ¿Serán capaces los visitantes de sobrevivir y desvelar el enigma de las Caballerizas de Deimo antes de que los hechizos de Nerea los atrapen para siempre?
Esta atracción de terror para todos los públicos promete sumergir a los visitantes en una experiencia envolvente, llena de sobresaltos, misterio y magia oscura. Este pasaje especial se ofrecerá solo sábados y domingos de octubre 12-13; 19-20; 26-27; y 2-3 de noviembre de 12:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00, el acceso se venderá en taquilla con un suplemento de 2€
Además, y como todos los años, tanto entre semana como en fin de semana los visitantes podrán disfrutar del jardín histórico y sus espacios ambientados para estas fechas:
LA BODEGA DE LOS ESPÍRITUS. En la bodega museo del vermut Yzaguirre y el aceite Mas del Miú puedes sacarte fotos entre los espíritus de las almas que quedaron atrapados hace muchos años.
LA CUEVA DE LA GRAN ARAÑA. La gran araña se ha apoderado de la cueva del Taxodium. Se dice que por las noches caza humanos. Aprovecha durante el día para hacerte fotos, pero sin hacer mucho ruido, ya que la gran araña duerme.
LA CUEVA DE LOS INSECTOS. Grandes insectos se han apoderado de la cueva de la cascada y, aunque están escondidos, si te fijas bien los encontrarás. No los toques, porque están vigilados por dos gárgolas que no dudarán en defender sus dominios.